lunes, 23 de noviembre de 2015

Cómic



EL CEREBRO ADICTO

“EL CEREBRO ADICTO”
Las drogas ilegales y legales son consideradas perjudiciales a la salud del ser humano, entre ellas se encuentran: La heroína, cocaína, marihuana, alcohol, inhalantes, tabaco, medicamentos. Primero que nada determinaremos si en realidad las drogas legales son consideradas como menos dañinas para el ser humano en comparación con las drogas ilegales.
Muchos de nosotros hemos vivido momentos de alegría, felicidad, tristeza, miedo, angustia, etc. Muchas ocasiones tendemos a buscar “algo” que nos controle dichas sensaciones. Cabe mencionar que todo depende de nuestro marco social, comunidad, contexto; debido a la gran influencia de nuestras relaciones sociales las cuales fungen como el “anclaje” para probar una droga.
Al mantener interacciones interpersonales se va generando una “autopercepción de un sujeto en relación con los otros; a lo que corresponde, a su vez, el reconocimiento y la “aprobación” de los otros sujetos. En suma la identidad de un actor social emerge y se afirma sólo en la confrontación con otras identidades en el proceso de interacción social”. (Giménez, 2008).
Teniendo en cuenta el párrafo anterior resulta evidente que todo parte de un nivel social, para pasar a un nivel individual; es decir primero se da al nivel interpsicológico (social), para después ser un nivel intrapsicológico (interior). Lo cual desencadenara que el sujeto se relacione con drogas tanto ilegales como legales. Es importante recalcar la mercadotecnia que se lleva con las drogas legales como lo son el alcohol y el tabaco donde se concibe generalmente al sujeto como el protagonista de la fiesta, donde se mezclan diversión, felicidad, invocando una personalidad atractiva, un “ser alguien”.
Hago mención de las dos anteriores, puesto que son las dos drogas con mayores consumidores y con mayor mortandad. Hay que recordar que las drogas legales e ilegales causan deberos daños a nuestro cerebro un ejemplo de ellos es que la mayoría de las drogas estimulan la dopamina, la cual se encarga de generar un estímulo de placer, Guerrero (2015) nos menciona que
“La mayoría de las drogas interfieren con la actividad de un neurotransmisor llamado dopamina, que desempeña un papel fundamental en las sensaciones de placer. "El cerebro está condicionado a repetir conductas que permiten la supervivencia y las drogas actúan produciendo una activación mucho mayor de la que ocurre en las situaciones naturales de recompensa", explica la doctora Medina Mora. "El cerebro pierde la capacidad de sentir placer por las recompensas naturales, pues se acostumbra rápidamente a las dosis masivas" de dopamina que se producen al consumir una droga, y lo hace reduciendo su producción natural, o bien disminuyendo la cantidad de receptores que captan la señal de este neurotransmisor. Así, cuando falta la droga el cerebro ya no cuenta con dopamina suficiente y la persona deja de disfrutar cosas naturalmente placenteras, lo que conduce a la apatía y a la depresión. "Cuando el cerebro comienza a adaptarse a altos niveles de dopamina, el individuo tiene que usar más y más droga para obtener el mismo efecto", añade Rubén Baler. Es decir, se desarrolla tolerancia a la droga. En el individuo que ha llegado a esta etapa, la falta de droga provoca el llamado síndrome de abstinencia, con síntomas como ansiedad, irritabilidad, náuseas, insomnio, episodios de sudoración, temblores y psicosis, y puede llevar a la muerte”.
Pero, aun hay más no es todo lo que puede pasarle a nuestro cerebro si consumimos drogas, ahora guerrero (2015) nos muestra los efectos que produce las drogas.
Efectos de algunas sustancias

Nicotina. Estimulante que se encuentra en cigarros y otras formas de tabaco. Es muy adictiva y al fumarse eleva el riesgo de cáncer, enfisema, trastornos bronquiales y problemas cardiovasculares.
Alcohol. Su consumo puede dañar el cerebro y la mayoría de los órganos. Las áreas cerebrales especialmente vulnerables a esta droga son la corteza cerebral (funciones ejecutivas), el hipocampo (memoria y aprendizaje) y el cerebelo (coordinación de movimientos).
Mariguana. Puede dañar la memoria y el aprendizaje de corto plazo, la capacidad de concentración y la coordinación. Aumenta el ritmo cardiaco y puede perjudicar los pulmones, así como elevar el riesgo de desarrollar psicosis en personas vulnerables.
Inhalables. Sustancias volátiles que se encuentran en muchos productos caseros, como pinturas, pegamentos y algunos aerosoles. Son extremadamente tóxicos y pueden dañar el corazón, los riñones, los pulmones y el cerebro.
Cocaína. Estimulante que por la brevedad de sus efectos se suele consumir varias veces en una sola sesión. Puede provocar graves consecuencias médicas relacionadas con el corazón y los sistemas respiratorio, nervioso y digestivo.

Fuente: National Institute on Drug Abuse.
Debemos tener claro que en la actualidad la adicción es considerada como una enfermedad crónica Guerrero (2015) nos dice que
"La adicción es una enfermedad que progresa por etapas", puntualiza en entrevista el doctor Rubén Baler, científico de la salud de la Oficina de Políticas Científicas del NIDA. Baler explica que en la primera etapa las personas utilizan sustancias para alcanzar la euforia que brindan, pero este consumo de drogas se convierte muy rápido en enfermedad en quienes las utilizan en forma crónica. El cerebro empieza a adaptarse a la sustancia y aparecen los primeros signos de dependencia. He aquí algunos signos que sugieren adicción: consumir la droga de manera regular, imposibilidad de dejarla, gastar en droga más de lo que se tiene, extralimitarse para obtener droga (incluso robar) y sentir que se necesita la droga para funcionar cotidianamente”.
Y el cerebro al irse adaptado a estas drogas por consecuencia se va dañando provocando en algunos casos un daño permanente, de esto Guerrero (2015) menciona que
“Cuando se abusa de las drogas se alteran algunas zonas del cerebro como el tallo cerebral, que controla el ritmo cardiaco, la respiración y el sueño; la corteza cerebral, que procesa la información sensorial y nos permite pensar, planear, resolver problemas y tomar decisiones, y el sistema límbico, donde se aloja el llamado circuito de recompensa del cerebro. Dicho sistema motiva al individuo a repetir conductas necesarias para la supervivencia y la reproducción como alimentarse y tener sexo. Al ingresar en el cerebro las drogas obstaculizan su sistema de comunicación e interfieren en el proceso normal de intercambio de información neuronal. Recordemos que las células nerviosas se comunican por medio de sustancias químicas llamadas neurotransmisores que llevan mensajes entre ellas. Una neurona libera el neurotransmisor, que cruza un espacio interneuronal, conocido como sinapsis, y se adhiere a un receptor (una proteína) en otra neurona. Neurotransmisor y receptor embonan como una llave en una cerradura”.
A continuación mostrare una imagen de un cerebro sano y el de uno consumidor de cocaína, y como este perjudica su conducta, nos podemos percatar que el lóbulo frontal es el más afectado.


Fuente. Internet
En palabras de Baler: "El cuerpo es uno, y lo que vemos como dependencia psicológica es una manifestación de los cambios en el cerebro, que intenta adaptarse y manejar niveles anormales de neurotransmisores". El consumo crónico de drogas deteriora el autocontrol y la capacidad de tomar decisiones adecuadas. Según Baler estas adaptaciones del cerebro a las sustancias llevan al ansia incontrolable de utilizarlas aunque el individuo sepa que tienen consecuencias catastróficas. (Guerrero, 2015).
Para finalizar debemos tener en cuenta que nacemos en una sociedad previamente construida, donde nuestras relaciones sociales son factor importante para la prevención del consumo, nos damos cuenta que al ilegalizar una droga no es la mejor manera de tener menos adictos y mucho menos reducir el daño a nuestro cuerpo en especial el cerebro, que puede sufrir daños cognitivos permanentes.
Conocer y reconocer los daños que nos pueden provocar las drogas tanto legales como ilegales no es un indicador de menor consumo, ya que estas se van apoderando de nuestro cerebro, generando químicos que nos hacen autodependientes, consiguiendo así que nuestro cerebro sea un adicto, lo cual provoca la muerte en muchos casos.
Como lo menciona Guerrero (2015) “por tanto, el tratamiento debe definirse según la persona, el tipo de sustancia, el ambiente en que vive y sus recursos, internos y externos. No se intenta resolver únicamente el problema bioquímico, sino considerar al individuo y su contexto: su familia y su lugar de trabajo”.

¿Por qué has elegido ese tema? y describe, ¿de dónde partiste para empezar a escribir?
Lo elegí porque el cerebro controla nuestro cuerpo, en él se producen muchos procesos bioquímicos, que generan reacciones ante ciertas estimulaciones externas.  Decidí comenzar por poner lo social como influencia principal, considero que primero nos relacionamos socialmente, aprendemos, conocemos, lo cual genera que todas aquellas experiencias formen parte de nosotros y es ahí donde pasa a un plano individual donde tomamos las decisiones. Claro, esto si no existe un problema fisiológico. 


Referencias
Giménez, G. (2008). Materiales para una teoría de las identidades sociales.  México: Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, 1-20.
Guerrero M. V. (2015). El cerebro adicto. En revista ¿Cómo ves?, No. 177, UNAM, México. Recuperado de http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/177/el-cerebro-adicto.  


miércoles, 21 de octubre de 2015

Resumen de ¿Qué es ser un estudiante en línea?

Ser un estudiante en línea significa; potencializar habilidades y estrategias que nos permitan autogestionar  nuestro tiempo, y de esta forma ir desarrollando un aprendizaje activo, sin olvidar que este aprendizaje será mediado a través de un guía (profesor en línea) el cual proporcionara ayuda al estudiante para adquirir conocimientos en torno a la licenciatura de su preferencia, de esta manera el estudiante debe comprender que el formar parte de una comunidad en línea interactuará con compañeros, fomentado un aprendizaje cooperativo, dicho aprendizaje genera un proceso cognitivo  reforzando su aprendizaje a partir de los comentarios de sus compañeros en línea.
Recordar que durante el proceso se desarrollará habilidades para identificar la información encontrada, ya que no es solo copiar y pegar, sino comprender la información e interpretarla de acuerdo a las actividades establecidas.
Referencia
Millan M. S. (2014). ¿Qué es ser un estudiante en línea? Recuperado el 21 de mayo 2015 de http://admisioncsa.unadmexico.mx/csa/pluginfile.php/49345/mod_resource/content/7/Eje%201.%20AVA%20y%20herramientas%20tecnol%C3%B3gicas.pdf

Eduardo Galeano - Vivir sin Miedo

Eduardo Galeano

(Eduardo Hugues Galeano; Montevideo, 1940 - 2015) Escritor y periodista uruguayo cuya obra, comprometida con la realidad latinoamericana, indaga en las raíces y en los mecanismos sociales y políticos de Hispanoamérica.
Se inició en el periodismo a los catorce años, en el semanario socialista El Sol, en el que publicaba dibujos y caricaturas políticas que firmaba como Gius. Posteriormente fue jefe de redacción del semanario Marcha y director del diario Época. En 1973 se exilió en Argentina, donde fundó la revista Crisis, y en 1976 continuó su exilio en España.

Eduardo Galeano
Regresó a Uruguay en 1985, cuando Julio María Sanguinetti asumió la presidencia del país por medio de elecciones democráticas. Posteriormente fundó y dirigió su propia editorial (El Chanchito), publicando a la vez una columna semanal en el diario mexicano La Jornada. En 1999 fue galardonado en Estados Unidos con el Premio para la Libertad Cultural, de la Fundación Lanna.
Su obra, traducida a mas de veinte lenguas, es una perpetua y polémica interpretación de la realidad de América Latina, estimada por muchos como una radiografía del continente. Galeano es, sin duda, uno de los cronistas de trayectoria más incisiva, inteligente y creadora de su país. Una de sus obras más conocidas esLas venas abiertas de América Latina, un análisis de la secular explotación del continente sudamericano desde los tiempos de Colón hasta la época presente que desde su publicación en 1971 ha tenido más de treinta ediciones.
En dos ocasiones obtuvo el premio Casa de las Américas: en 1975 con su novela La canción de nosotros y en 1978 con el testimonio Días y noches de amor y de guerra. En la primera obra, La canción de nosotros, abordaba el complejo tema de la lucha armada y la relación entre las fuentes culturales populares y la militancia de izquierdas de la pequeña burguesía.
La segunda, Días y noches de amor y de guerra, es una crónica novelada de las dictaduras de Argentina y Uruguay, aunque hay continuas referencias al entorno latinoamericano. En ella se relatan las vivencias de un periodista en un país aplastado por el poder militar y paramilitar en un período atroz, marcado por la violencia ejercida sobre los discrepantes. Sin embargo, junto al horror de amigos que desaparecían en ocasiones "por error" y otras simplemente por pensar por sí mismos, están el amor, los amigos, los hijos, el paisaje, todo aquello que aun en la oscuridad de una guerra sucia y despiadada contra los más débiles sigue siendo motivo para vivir, defender las ideas y alzar la voz contra los que actuaban impunemente para implantar el miedo y la consiguiente paralización. En la primera página ya se anuncia: "Todo lo que aquí se cuenta, ocurrió. El autor lo escribe tal como lo guardó en su memoria. Algunos nombres, pocos, han sido cambiados". Aunque los hechos son, pues, dolorosamente reales, están contados con sobriedad, sin llegar al regodeo y la autocompasión.
Su trilogía Memoria del fuego, que combina elementos de la poesía, la historia y el cuento, está conformada por Los nacimientos (1982), Las caras y las máscaras(1984) y El siglo del viento (1986), y fue premiada por el Ministerio de Cultura del Uruguay y también con el American Book Award, distinción que otorga la Washington University. La obra es una cronología de acontecimientos culturales e históricos que proporcionan una visión de conjunto sobre la identidad latinoamericana. Por su audaz mezcla de géneros y su talante crítico es quizá una de las obras más ilustrativas de la labor de Galeano.
En Memoria del fuego, Eduardo Galeano lleva a cabo una revisión de la historia de Latinoamérica desde el descubrimiento hasta nuestros días, con el propósito de enfrentarse a la "usurpación de la memoria" que él denuncia en la historia oficial. Se trata de un texto de carácter híbrido, entre el relato y el informe, entre la recopilación de poemas y la transcripción de documentos, entre la descripción de los hechos y la interpretación de los movimientos sociales y culturales que los sustentan.
Excepto la primera parte de Los nacimientos, titulada "Primeras voces", la obra se estructura como un mosaico de breves textos independientes que, sin embargo, encajan y se articulan entre sí para formar un cuadro completo de los últimos quinientos años de la historia de América, siempre desde la perspectiva de los desheredados y buscando la diversidad en los temas, las voces y los estilos. Cada uno de estos textos va encabezado por el año y el lugar en el que tiene lugar el episodio que se narra. Al pie del mismo se citan las obras que documentan los datos allí recogidos.
El criterio que se sigue para la ordenación de estos fragmentos es estrictamente cronológico, mientras que el criterio geográfico es intencionadamente ignorado, para mejor conseguir la impresión de unidad de la historia americana, más allá de unas fronteras a menudo fijadas en función de intereses ajenos a las verdaderas realidades nacionales y a golpe de guerra fratricida o de abuso imperialista.
Por otra parte, Galeano huye explícitamente de la imparcialidad; no busca la construcción de un discurso aséptico en el que los hechos y las gentes queden igualados por una mirada presuntamente objetiva. Su pretensión, y sin duda su logro, es reflejar el drama de América en su multidimensionalidad: el juego del poder; la lucha de los oprimidos en pos de su emancipación; la creación de un arte y una literatura genuinos, más allá del mimetismo colonial; las transformaciones sociales y económicas; la evolución de las relaciones interamericanas y con el exterior, etc. El punto de vista es abiertamente partidista, rechazando todo aquello que ha instalado a América Latina en una subordinación que se pretende inevitable y la brutal explotación y el aniquilamiento a que han sido sometidos los pobres de todo el continente, incluyendo a los marginados del Norte poderoso y opulento, sean indios, negros, chinos o chicanos.
Escritor prolífico, la obra de Eduardo Galeano abarca los más diversos géneros narrativos y periodísticos. Otros títulos suyos a destacar son Los días siguientes(1962), China, crónica de un desafío (1964), Los fantasmas de día de León (1967),Guatemala, país ocupado (1967), Nosotros decimos no (1989), El libro de los abrazos (1989), Las palabras andantes (1993), El fútbol a sol y sombra (1995), Las aventuras de los jóvenes dioses (1998), Patas arriba. La escuela del mundo al revés(1999), Bocas del tiempo (2004) y Espejos. Una historia casi universal (2008).